El cómic en la poesía chilena. Por Sergio Rodríguez Saavedra
Otro caso es Jorge Montealegre, cuya vinculación con el cómic tuvo tanto un origen laboral como de piel, tienen una función de fondo acusador, personificando las formas cotidianas. La Mujer Maravilla es una comadre que limpia arrodillada la vía láctea con su lengua. Por su parte la tierna Blanca Nieves “es una artesa encantadora que lava, cada Jueves Santo, /calcetines /para el novio que los ratones le llevaron con el toque de queda”, estos personajes son banderas que asocian su lucha con la lucha diaria en Título de Dominio. En cambio, el mismo autor en Bien Común, nos habla de la vida de una historieta como si fuere la de un vagabundo, donde no sabemos cuál queda entero, cuál queda picado sobre las baldosas. El mismo Montealegre nos recuerda que La Castaña (de la cual fue su creador) es pionera en dicha fusión y que las primeras caricaturas publicadas en nuestro país las hizo una revista de escritores: El Correo Literario en 1858. También en la década de los ochenta Hernán Miranda junto a Francisco Zañartu escribieron guiones para Condorito, formando parte de una intrincada red que aprobaba sólo un porcentaje exiguo, aquel que finalmente conocería la mano del dibujante. Miranda nos dice que al principio todo marchaba bien, pero luego comenzó a pensar en función del personaje, una apropiación que suele ocurrir aún al más niño. Por su parte el Fantomas de Tomás Harris en Los 7 Náufragos es un criminal chileno tan abyecto, que sin duda en la versión norteamericana abriría nuevamente la prisión de Alcatraz para pagar sus culpas. Las vinculaciones son mayores que la cita o el poema, en algunos casos ha formado sin duda parte de existencia artística, Enrique Lihn encontró aquí otra forma de desdoblar su creatividad más allá de Pompier –su alter ego– están los pastiches que armaba con restos de revistas, la novela Batman en Chile, sus dibujos casi traumáticos y el cómic inconcluso llamado Roma, la loba, un cómic novelado, donde el sexo y la violencia también asumen los códigos del ensueño o la pesadilla absurda que tanto frecuentó, su argumento confuso trae un mundillo rodeando a la brutal femina que hace de personaje central, aprovechando lo mejor de su veta irónica para los textos cotidianos, viñetas como “Católica, pero feminista: no soy Mariana” o “No me ha ido tan mal, lo confieso. Lo único que me abruma es mi inscripción electoral” pueden hacer el gusto de los críticos más finos del sistema. Este proyecto fue desarrollado integramente por Lihn pues tuvo parte de su formación en la Escuela de Bellas Artes, incluso en su momento fue dibujante del Diario ilustrado al cual llegó por intermedio del propio Coke. Alguien que siempre quiso ser su dicípulo, Rodrigo Lira, animó también sus propios dibujos en el pedagógico, trabajando posteriormente en Cabrochico para Quimantú, donde firmaba como De Lira. Retomando Roma la loba, aún se puede ver gracias a la publicación que hiciera en 1992 Pablo Brodsky, titulada Un Comic, donde además encontraremos una entrevista a ese grande de la creación y dominador eximio del tema como es Alejandro Jodorowsky, quien junto a Moebius ha entregado algunas de las páginas de la más pura fantasía para la historia de lo que él define como “un arte maravilloso”. Similar es el caso de Jorge Teillier, amante de El Peneca y las ilustraciones de Coré, de los hermanos Grim y los cuentos de infancia, se dio el tiempo para trabajar con Germán Arestizabal, a quien da el título de un poema, por su parte el artista sureño publicó en 1993 Le Petit Teillier Ilustré, en lo que podríamos denominar una muestra de poesía historietizada, bella, como sólo el blanco y negro podría acompañar sus textos cargados de nostalgia. También Francisco Véjar ha disfrutado de la pluma de Arestizabal en un alargue que nos trae a autores de la denominada Generación emergente o Generación apagada, es decir menores de cuarenta años al día de hoy. Otro, congeneracional,Leo Lobos escribió la historia del gato Gaspar que fuera dibujada por Luis Tono Rojas, recibiendo una mención en el concurso de cómics de la revista El Canelo, y que viera luz en un nutrido grupo de publicaciones relacionadas con la literatura o la gráfica como La Punta de Buque en Chile y CONTAC‐ART en Francia. Por su parte, Bernardo Chandía Fica jugó todas las cartas, escribe, dibuja y publica por su propio riesgo las peripecias de Furo, el poeta, donde –al igual que Lihn– el humor está muy cercano a la realidad. Con mayor experiencia encontramos a Gustavo Donoso (Gus), creador de “Margarita” personaje que ilustrara las portadas del Fortín Mapocho durante su última existencia, claro está que el autor no lo refleja tanto en su poesía donde más bien ocupan un rol secundario. A la hora de las dedicatorias y epígrafes Pepo y Coré se llevan el corazón de los poetas que no hacen mayor distingo entre los creadores de cómic y los ilustradores, ellos buscan en sus acrobacias insólitas simplemente un tiempo perdido, la memoria de los ausentes que se junta en una misma página para entablar un diálogo de marca mayor con la historia de una época y, que hacia el futuro hace sentir cada vez más su paso inquieto, desordenado, con esa cobertura de espacios que de seguro traerá algún día las ediciones marca Acme.
MUESTRA La siguiente muestra no es ninguna caricatura. Veremos las figuras huidizas alzarse desde el verso para traernos otro camino de regreso a un momento grabado con color de vida. Los perversos villanos y la tierna Mafalda son uno cuando la poesía puebla su página con palabras que son la mejor imagen, como en el mundo de las historietas, son palabras que nunca mueren.
LO QUE PASA ES QUE NO PUEDES OLVIDARTE DE LA SUSY
Ya sé que le haces asco a la metafísica. Por eso te carga mirar esas estrellas que picotean los vidrios de tu ventana cuando apagas la luz a las 2,27 después de leer la penúltima “Mafalda”.
Lo que pasa es que no puedes olvidarte de la Susy que con su boca te hacía ver estrellas que a ella misma se le salían de la boca cuando la abría como ventana que da al océano para cantar.
Por eso le haces asco a ese planeta que se alejó de tu área de influencia para ser ahora un punto de luz en el cielito de tu pieza cuando te quedas solo y oscuro a las 2,27 pensando en el Guille y la Mafalda.
Clemente Riedemann De Primer Arqueo, El Kultrún, Valdivia, 1990.
EL CHESITAN
Le decían el Fanta. Le decían el Fantasma. Le decían en Fantomas. Había trabajado en una carnicería en La Cisterna. Sabía separar las partes de los cuerpos. Sabía borrar los soles morados de los cuerpos. Sabía los puntos más humedos y rojos de los cuerpos. Ahora era el señor de Rais. Había combatido junto a la Santa, por la Fe. Cuando su figura permanecía tras la potente luz del foco crecía como un halo inclemente y se adelgazaba amenazante como un lúgubre personaje de un filme expresionista. Ese día lo dedicó por completo a una niña. Una niña desaparecida en la oquedad de los baldíos que rodeaban La Libertad. Una niña como tantas, temblorosa, gimiente, sin odio, como perrita asustada, sin comprender nada de su destino: “Yo soy el monje Antonin” le susurraba a la niña al oído, “¿Recuerdas, Justine?” y le dejaba caer una gota de saliva como un arito de rocío o un maremoto en sus lóbulos; la niña callaba, sólo temblaba como perrita asustada, ausente de su destino. Al final, le puso un chocolate en la boca a la niña, tal vez por aliviar su trabajo tan duro, tal vez por algo así como la piedad, porque la niña no comía hacía días. Cansado, al final de la jornada, le susurró a la niña al oído: “No te olvides que soy tu protector”… mientras la niña gemía, mientras la niña no cesaba de gemir.
Tomás Harris De Los 7 Náufragos. Red Internacional del Libro. Santiago, 1995.
DIBUJOS ANIMADOS
Me pierdo en las manchas de una vaca sagrada como los beatles animados se caen en los hoyos del submarino amarillo Y qué quieres que me diga, en el espejo: para irte dibuja tus propias puertas, tu fosa, tus rincones. Descubre la antrada al subterráneo que la pantera rosa pinta para escapar del policía Pesca tus respuestas como el gato Félix: usa de anzuelo el signo de pregunta. Dibújate como quieras. No te quedes en blanco, píntate de blanco. Llena el silencio con tu propio silencio. Borra con migas solamente las rayas que te hicieron en el traja y atraviesa el planeta por el túnel que nace de tu cárcel Recuerda que en nuestro mundo la cigarra toca el violín con un serrucho y no somos personas ni personajes Somos dibujitos animados rayados caricaturas de un original que nunca conocemos.
Jorge Montealegre Poema inédito. Santiago, 2001.
A PEPO
Igual que David Low a sus ingleses altos y bajos, rubios y morenos, dibujas tú con garbo a los chilenos republicanos, pero más corteses.
Políticos, obreros y burgueses de una línea en tu lápiz como buenos, a otras líneas no suelen ser ajenos tanto en sus triunfos como en sus reveses.
Negros y rojos de diversos tonos, en el Reino de Chile, populares, hago memoria, Pepo, de tus monos.
El LEÓN y el CABALLO con sus pares, te deben las comparsas de sus tronos; yo una de nis cabezas malabares.
ENRIQUE ESPINOZA De Gajes del Oficio.Ediciones Extremo Sur, Santiago.
13
A estas alturas se me dirá que todo esto no es real que no interesa a nadie, que el gato Félix es una creación de Walter Lantz, que los asteroides no son aún alcanzados por el hombre.
Se me dirá que soy un reaccionario fundador de mundos posibles distribuidor de opio en un momento impropio un pobre hijo del sepulcro enloquecido.
Conforme: yo sé que la vida existe y que no soy menos mortal que otros pero la muerte ha dejado de preocuparme desde que descubrí la amplitud del mundo alimentado por el telescopio y el microscopio pero más que nada por la piedad a mí mismo y a mis semejantes por el amor a los hombres y a las cosas que no son sino reflejo de los hombres.
Federico Schopf De Desplazamientos. Ediciones Trilce, Santiago, 1966.
CÓMIC CHILENO
a “Pepo” con cariño
Algún día la tierra hará ¡PLOP! y sólo quedará Condorito pidiendo una explicación. Luego Dios reirá a carcajadas y dará vueltas la página ansioso esperando el próximo número.
Enrique Pezoa Vega. Poema inédito incluido en el trabajo Mundo. 3er. Lugar en el “1er. Concurso Nacional de Poesía RAYENTRÚ.
XIX
A Pierre de Place
(Fragmento) Una vez pasaste un puente de cimbra. Para ir a la escuela atraviesas un puente que el viento hace interminable. Aprendes a leer en diarios que anuncian la Segunda Guerra. Semana a semana leerás “El Peneca” ilustrado por Coré. A veces lo irás a comprar a la estación para saber más luego la suerte de tus héroes. Llegas atrasado al colegio por ver a Dick Turpin galopando por los caminos reales de Inglaterra. Tus sueños están iluminados por las linternas que agitan en la “Hispaniola” los piratas. Desde una guardilla oyes el bastón del ciego golpear el hielo.
Afrontas tempestades en la Malasia junto a Yañez y Sandokán, sufres junto a Coretta y Garrón en el libro “Corazón” y hablas con Gulliver, Robinson Crusoe y Herne el Cazador.
Todos los domingos vas al cine en matiné, sigues las seriales en doce episodios. Sabes que hay mundos más reales que el mundo donde vives: cualquiera calle puede ser una calle del Far West. Surge Buck Jones jinete en Silver. Buffalo Bill lucha a muerte con los Sioux. Oyes la sirena del auto del Avispón Verde. Si piensas en los muertos ellos resucitan junto al reloj de pared como los abuelos de Tylil y Myltil.
Vives cerca de un convento iluminado por antorchas. Los viajes de Flash Gordon harán que no te asombres de ninguna conquista espacial.
Mira los puentes que la lluvia hace transparentes.
Jorge Teillier De Crónica del Forastero. Imprenta Arancibia Hnos. , Santiago, 1971.
EL RAP DE CORÉ
La puerta el niño busca allá en el muro, y el miedo es un gigante muy oscuro
cuando se arrastran patas sigilosas y de la luna caen misteriosas
manos que garras son y vuelan bajo sobre el fantasma del escarabajo,
y el mundo hasta los últimos confines se llena de cuarenta malandrines.
Mas un pincel, por fin, se puso alerta, y pronto se abrió, se abrió la puerta
por donde llegan siete mil tesoros que nos regalan cuatrocientos loros
de plata verde y de clavada vista, y un mar que se ha dormido de amatista,
hadas de miel que viven en castillos, duendes que son interminables grillos
ocultos en el sur de las estrellas, princesas refugiadas en botellas,
cantos de cuentos que contó la abuela, bosques de madres, reyes de acuarela.
Y el niño que en la noche sólo ve la destellante mano de Coré.
Miguel Arteche De Revista Simpson Siete. Santiago, 1994. |

Cuando en 1997 la casa editorial Marvel llamó al dibujante Alex Ross para preparar una muestra de sus personajes, con una visión tan apocalíptica como la presentada en número especial por DC Comic Kingdom Come, su principal oponente, el resultado de dicha metamorfosis –habitual en casos como Batman y Superman– fue un universo de héroes patéticos, con su abdomen flacido y atacados por la calvicie, que sólo con su espíritu –visiblemente depresivo en algunos como Spider Man– intentan poner las cosas en su lugar. Es probable que muchos de los estudios, bocetos y diseños que estos dibujantes realizaran, hubiesen quedado opacados con el uso que nuestros poetas han hecho del cómic, un icono que en casos como la saga Pokémon, comienzan a disputarle su espacio a la revolución del rock, transformándose en referente de nuestra cultura. De hecho en ese texto fundacional de la poesía de los años 80’, La Nueva Novela, Juan Luis Martínez se apropia en distintos tonos de estas clásicas formas como del mismísimo super hombre, a quien hace cargar en pleno vuelo una dama estilizadamente desnuda que tiene en vez de su rostro un recuadro con Rimbaud, mientras que el héroe de historietas tiene un recuadro con faz de Karl Marx, cuya escritura a pie de página no deja de incomodar, un fragmento de “El Poeta Como Superman” puede resultar mas aclaratorio: “En esencia, el mito de SUPERMAN satisface las secretas nostalgias del hombre moderno, que aunque se sabe débil y limitado, sueña rebelarse un día como un “personaje excepcional”, como un “héroe” cuyos sufrimientos están llamados a cambiar las pautas ontológicas del mundo.”










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Saludos,
Sergio Rodríguez Saavedra